Esta vez, en lugar de que me lean, comparto con ustedes un simpático video realizado por la FundéuBBVA (Fundación del Español Urgente, patrocinada por el banco BBVA y por EFE y asesorada por la RAE, a la cual recomiendo como herramienta de consulta constante).

En pocos segundos, el video les va a despejar la duda, si la tienen, sobre cuándo deberían escribir "sino" y cuándo "si no".

Agrego algunas cosas más sobre los usos de SINO y SI NO.

 

SI NO es, simplemente, una cláusula condicional: si no sucede tal cosa, sucederá tal otra.

Ej: Si no conoces la diferencia entre sino y si no, te servirá este post. smiley

SINO (todo junto)

 

Es una conjunción adversativa. Tiene varios usos:

- Para contraponer un concepto, en este sentido, se lo puede tomar como sinónimo de "pero", "sin embargo", "por el contrario". 

Ej: "No deseo ir al mar, sino que prefiero vacacionar en la montaña.

- Para dar la idea de excepción, como sinónimo de excepto.

Ej: "Nadie sino tú sabe como me siento".

- Como sinónimo de sólo, solamente, tan sólo (utilizado junto a una negación)

Ej: "No pido sino un minuto de su tiempo". 

- Para añadir elementos a una enumeración o cláusula, utilizado junto con "también". 

Ej: No es sólo dedicado, expresivo y reconocido, sino también muy talentoso. 

 

En todos estos casos, la única forma de escribir es "sino", todo junto. 

 

¡Espero que les haya sido de utilidad!

 

Más material de referencia en:

 

"Sino" en el diccionario de la Real Academia: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=sino (segunda acepción)

Explicación de la diferencia entre "sino" y "si no" en el "Vademécum" de la Fundéu BBVA: http://www.fundeu.es/vademecum-S-si-no-sino-3348.html

 

 

Posted in Uncategorized | Leave a comment

 

¿Se dice presidenta o presidente? ¿Es machista decir presidente? Para responderlo, deberíamos hacernos otra pregunta, ¿es masculino el sustantivo presidente?

Para comenzar, quisiera aclarar que no niego que toda lengua, toda expresión cultural y todo elemento es inherente al contexto en el que fue construido. Ningún elemento es “puro” o, para decirlo de otra forma, “es una isla”.

 Por lo tanto, algo de cierto existe en que, si nuestra lengua, como la mayoría, se ha construido y evolucionado en una sociedad claramente machista, tiene componentes de ese talante.

Sin embargo, el exceso de insistencia y de politización sobre el término presidente/presidenta se puede aclarar con una simple explicación lingüística técnica.

Aclaremos un punto: el término presidenta está aceptado. Pero fue aceptado por la RAE (Real Academia Española) por el uso. Así también la RAE acepta que se escriba sicólogo y setiembre, y nadie que desee escribir en forma agradable y correcta los usaría de buena gana.

Nos quedó una pregunta pendiente. Qué curioso, observen esta frase,  la pregunta (adj. Femenino) está pendiente (¿pendiente es masculino?).

Nos preguntábamos si presidente es una palabra masculina.

Ahora bien, presidente, cantante, estudiante, comandante, residente, etc., son sustantivos que constituyen participios activos.

Los participios activos son aquellos derivados verbales que suelen terminar en “nte” y cuyo significado determina a aquél que realiza una acción o tiene el poder de ejecutarla. Pueden tomar la forma de sustantivos, adjetivos (alarmante, susurrante), adverbios (bastante), etc.

Un participio es un derivado verbal, como forma verbal, no tiene género. Por lo tanto, presidente es una palabra que no es ni femenina ni masculina…

Por otra parte, aún si fuera masculina, no podríamos insistir en la “injusticia”. La lengua tiene otras excepciones de sustantivos cuyo caso es inverso: se generaliza en una terminación que pareciera femenina.

Soy periodista y a ningún colega (y no "colego") mío se le ocurrió decir que el nombre de su profesión es sexista, ni pidió ser llamado "periodisto".

No conozco quienes deseen autodenominarse dentistos, artistos, instrumentistos, bateristos, en nombre de liberarse de palabras “feministas”.

En conclusión: quien desee escribir “presidenta” no estará errado, pero será tan correcto como escribir setiembre. En una forma más culta, lo correcto será escribir “presidente”.

Si a la Presidente que nos gobierna (nuestra gobernante, y no gobernanta, que en la RAE se define como encargada de piso de un hotel o ama de llaves), le resulta una injusticia de género (aún ignorando que presidente no es masculino, e insistimos…), recordémosle que ejerce “la Presidencia de la Nación”, cargo que nombramos en femenino, a pesar de haber sido ejercido en su mayoría por hombres… que jamás pidieron ejercer “el Presidencio de la Nación”. Mucho menos deben haber querido pertenecer al “presidio de la Nación…”

 

 

 

Posted in Escribamos mejor | Tagged , , , | Leave a comment

Para no errar más en una norma clave en el uso de las preposiciones, se me ocurre taladrarles la cabeza con la repetición de una simple frase.

Así como el pájaro carpintero de la publicidad de tostaditas Twistos repite consignas sobre la cabeza de una pobre treintañera atormentada, podríamos utilizar el mismo recurso para esto.

Ahora, imaginen que les pongo un pajarito sobre la cabeza a cada uno, que diga:

"Las preposiciones se duplican, se duplican, las preposiciones se duplican, se ponen dos veces, ¿entendés? ¡Se duplicaaaaaaan!"

Ok, fue suficiente, devolvamos al pajarito al árbol y analicemos lo que estamos diciendo.

En cada construcción que tenga varios elementos afectados por una preposición, esta preposición deberá ser utilizada dos veces, excepto, claro está, que se trate de un solo elemento.

Si son dos, ambos llevarán antepuesta la preposición.

Si son más de dos, sean cuantos sean, la preposición estará antepuesta (valga la redundancia de conceptos) al primero y al último de los elementos.

¿Entendieron, o el pajarito ya nos ha confundido a todos?

Con ejemplos es más sencillo.

Si decimos "compré un regalo para mi mamá", no tendremos tanto problema.

Cuando enunciemos "compré un regalo para mi mamá y para mi papá", lo utilizaremos en ambos objetos, ya que son dos elementos.

Ahora, el caso más complicado. No deberíamos decir "compré un regalo para mi mamá, mi papá y mi prima", ni "compré un regalo para mi mamá, para mi papá y para mi prima". La forma correcta es "compré un regalo para mi mamá, mi papá y para mi prima".

Sí, lo sé, suena muy extraño… parece que un elemento quedó fuera, pero no se preocupen, papá también recibió el regalo en esta oración. Muchas reglas, al ser aplicadas, hacen que al oído parezcan mal usadas, pero hay cosas de la lengua que el sentido común no entiende, parafraseando a alguna frase algo más romántica, con perdón del corazón.

Así que ya saben, recuerden, "las preposiciones se duplican, duplican"

¡Y me vuelvo al árbol!

Posted in Escribamos mejor | Tagged , | Leave a comment

No se equivoquen, no se asusten, que no vengo a prodigar refranes ni, mucho menos, a traerles un informe meteorológico.

Esta vez no me voy a meter con reglas ortográficas complicadas, ni citarles a la RAE, sino que quiero compartir algo más sencillito, una simple observación, un consejo corto pero importante.

Haciendo correcciones de diversos tipos de textos, noto que mucha gente, al escribir, descuida la concordancia de los tiempos gramaticales. El error es más común de lo que piensan, de hecho, en el lenguaje coloquial oral, contando anécdotas, nos suele suceder bastante a menudo. ¿Nunca hilaron algo como… "el otro día estaba bajando en el ascensor, cuando viene el del cuarto y me dice…" o "…qué te cuento que voy a la peluquería, y me la encontré a Paula…"?

Ok, en el lenguaje oral es absolutamente perdonable, pero si nos pasa al escribir, es que algo anda mal.

Ojo, a no confundirse, el error no es utilizar el presente, sino la mezcla de tiempos. El "presente histórico", muy común, de allí el nombre, en los relatos de Historia, es un tiempo presente que denota pasado. Es completamente válido y hasta, les diría, le otorga agilidad y frescura al texto. Pero al usarlo, es común caer en el descuido de mecharlo con el pasado.

Un texto coherente, sólido, armónico, debe buscar siempre, en todo sentido, la uniformidad de criterios (dejando de lado excepciones en las que pueda haber una búsqueda estética, en la que se desee romper abruptamente con la línea del texto, pero eso es tema aparte).

Los tiempos verbales son uno de los detalles más importantes a cuidar en este aspecto, porque al haber una discordancia entre ellos no hay sólo un problema de estilo, sino un error gramatical.

Por eso, cuando revisemos un texto (sí, sí, todo texto que escribamos debe ser revisado, sino ¡es imposible que esté impecable!), debemos corroborar que los tiempos concuerden. En esa instancia de autocorrección, podemos decidirnos por un tiempo verbal, y unificar todas las construcciones en su función.

¡Hasta la próxima!

Posted in Escribamos mejor | Tagged , , | Leave a comment

El uso de la coma es, tal vez, uno de los dolores de cabeza más frecuentes en el idioma. En el español, hay decenas de casos puntuales donde debemos utilizarla. Cada coma tiene una razón de ser, llega a nuestro texto con un motivo. Sin embargo, la mayoría de las personas suelen utilizarla en forma caprichosa, donde piensan que se necesita una pausa, o donde el texto "ya se hacía demasiado largo".

Hay varios ejemplos simpáticos y entretenidos que ilustran la precisión que la coma necesita. Una es la oración que se le atribuye a Sarmiento, utilizada, según cuenta la leyenda escolar, en sus épocas de inspector de escuelas. Es probable que la hayas escuchado en tus épocas de primaria.

El discutido prócer (discutido a nivel político, pero de indiscutible manejo del idioma), dicen, escribía en el pizarrón:

"EL INSPECTOR DICE EL MAESTRO ES UN BURRO"

Y puntuaba, primero:

"EL INSPECTOR, DICE EL MAESTRO, ES UN BURRO"

Seguramente, al maestro se le escaparía una sonrisa, que se borraría en forma automática cuando Sarmiento demostraba a los estudiantes que, con sólo cambiar una coma, cambiaría todo el sentido de la oración. Entonces, escribía:

"EL INSPECTOR DICE, EL MAESTRO ES UN BURRO"

Actualmente, circula por email otro juego similar, atribuído a Julio Cortázar. Debo confesar que no tuve posibilidad de chequear si uno de mis grandes ídolos literarios fue, en verdad, autor de la demostración. Sin embargo, dejando la autoría en suspenso, podemos compartirla.

Dice este email que Julio tituló a sus líneas "La coma, esa puerta giratoria del pensamiento".
En ellas, invita:

"Lea y analice la siguiente frase:

'Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda'.
Si usted es mujer, con toda seguridad, colocaría la coma después de la palabra mujer. Si usted es varón, con toda seguridad, colocaría la coma después de la palabra tiene. "

¿Ingenioso, verdad?

Si te interesa seguir profundizando, podés encontrar un claro instructivo del uso de la coma en la página de la RAE (Real Academia Española), la biblia del español, que recomiendo como material de consulta práctico y permanente:

http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltGUIBusDPD?lema=coma2

Si querés saber cómo mejorar tus textos, para hacerlos efectivos, correctos y atractivos,  consultame, o ingresá en Servicio de Redacción.

¡Hasta la próxima!

Posted in Escribamos mejor | Tagged , , , | 1 Comment